jueves, octubre 17, 2013

NIGHT SKIES, LA PELÍCULA QUE PUDO SER E.T




El filme de Steven Spielberg E.T El Extraterrestre (1982) en su tiempo la película más taquillera hasta el momento y que 30 años después continúa siendo uno de los filmes mas vistos de la historia, puedo haber sido una cinta algo diferente de lo que finalmente fue. Una serie de casualidades propiciaron que el guión que Steven Spielberg encargó al joven guionista y director John Sayles -hoy un conocido y reputado cineasta independiente-  fuese desechado en favor del libreto final de E.T The Extra-Terrestrial firmado por Melissa Mathison. El caso del guión no rodado/ modificado (según se mire) de Night Skies (Cielos Nocturnos) es uno de los más celebres “what ifs” de la historia del cine en los últimos 40 años en tanto que nadie sabe si aquel filme sobre extraterrestres que visitan la tierra que Spielberg pretendía rodar tras En Busca del Arca Perdida (1981) y que en definitiva no es más que una variante (aunque significativa) del futuro E.T hubiese llegado a tener tanto éxito y reconocimiento como la película sobre el extraterrestre perdido, que es ya todo un clásico de séptimo arte. Resulta además muy interesante comprobar, como veremos, como muchas de las ideas argumentales del guión de John Sayles no solo se utilizaron en E.T. sino en otros filmes de la factoría Spielberg como Poltergreist (1982) o Gremlins (1984). Ahora, un viaje fascinante a través de la intrahistoria del cine a bordo de una nave espacial, surcando aquellos frustrados cielos nocturnos  

S. Spielberg, a finales de los 70
Tras Close Encounters of the Third Kind (Encuentros en la Tercera Fase) (1977), Steven Spielberg (Cincinnati, 1946), el director joven de moda en Hollywood (junto con George Lucas) y el favorito de una nueva generación de espectadores que flipaba con el nuevo cine espectáculo trufado de fantasía y efectos especiales pero también con mensaje humanista contemporáneo -que este realizador cultivaba y que comenzaba a crear escuela-  tenía ofertas de guiones y películas por todos los lados y también bastantes ideas propias para un nuevo filme. Columbia Pictures, productora de ETF, hizo saber a Spielberg que deseaba una secuela de aquella película que puso de moda aún más si cabe el apasionante fenómeno OVNI y conmovió a medio mundo con su mensaje de “no estamos solos en el universo y nuestros vecinos son nuestros amigos”. Spielberg no estaba nada interesado en una secuela de aquella película aclamada por la crítica y el público pero no descartaba hacer una nueva película sobre extraterrestres sobre todo tras conocer interesantes supuestos casos reales de avistamiento de naves y encuentros con alienígenas en la investigación previa a ETF. No obstante, el director ya barruntaba la idea de que su próximo filme sería una comedia-superproducción como lo fue su siguiente trabajo 1941 (1979) y pensaba que en todo caso volvería al trema de los OVNIs y los extraterrestres después del rodaje de dicho filme.  Spielberg tampoco quería que Columbia realizase una secuela de ETF sin él y prometió al estudio una nueva película de visitantes del espacio que sería rodada posteriormente a 1941 o en todo caso solo producida por él, ya que como director tenía un contrato con Universal para la próxima película. Rodando 1941 el realizador sin embargo cambió de opinión y decidió postponer el proyecto de un nuevo filme de OVNIs para preparar hacia 1979 un filme semi autobiográfico sobre su infancia. Steven Spielberg había sufrido el divorcio de sus padres en 1960 con trece años y deseaba como un ejercicio de autoexorcismo realizar un drama sobre una familia con hijo pequeño donde el padre estaba ausente. Hay que decir que en aquel 1960 el joven Spielberg de 13 años de edad - según confesión propia- se creó un amigo imaginario en el personaje de un extraterrestre, una criatura llegada de otro planeta que podía ayudarle a paliar su soledad. Así es como se cimentó el amor del director a los temas sobre alienígenas. Este proyecto también se interrumpió ya que el director se embarcó en la preparación de Raiders of the Lost Ark (En Busca del Arca Perdida), ambicioso proyecto junto con George Lucas, lo mismo que se paralizó la idea de una nueva película de encuentros con extraterrestres. Sin embargo, hacia 1980, Spielberg escribió por fin un tratamiento de un filme de esas características, que tituló Watch the Skies (Mira los Cielos) – reutilizando el título provisional de Encuentros en la Tercera Fase- y que estaba basado en uno de los casos que investigó en la preparación de ETF: el famoso encuentro Kelly-Hopkinsville, un clásico de la ufología que tuvo lugar en un comunidad rural Kentucky en 1955. El misterioso caso recogía la supuesta visita de unos pequeños seres extraterrestres de orejas puntiagudas y enorme agilidad (los “duendes de Hopkinsville”) a la granja de una familia a la que aterrorizaron durante una noche golpeando ventanas y puertas y matando y mutilando al ganado, al tiempo que una serie de misteriosas luces fueron vistas en el cielo por varios habitantes del área.   

Recreación del encuentro Kelly-Hopkinsville, inspiración de Night Skies
La historia de Watch the Skies imaginada por Spielberg contaba la llegada a la tierra de once siniestros seres extraterrestres que encuentran una granja norteamericana en donde deciden llevar a cabo un experimento para averiguar cual de las especies animales terrestres constituye vida inteligente tratando de comunicarse con los animales de la granja para mas tarde diseccionarles y finalmente establecer un inquietante contacto con la familia ocupante de la granja a quienes atormentan y acosan. Claramente, Spielberg pretendía hacer un filme de terror con un tono muy diferente al de ETF, ya que aquí los extraterrestres aparecen como malvados. El director no se quedó muy satisfecho con el argumento y mientras se encontraba en la preproducción de En Busca del Arca Perdida (1981) pensó que otros guionistas podían dar más lustre a aquel tratamiento para convertirlo en un buen guión modificando lo que fuese necesario. Spielberg se dirigió a Lawrence Kasdam, guionista de En Busca…quien declinó la oferta y entonces pensó en John Sayles (Schenectady, 1950) director, novelista, guionista y actor ocasional que se había convertido desde finales de los 70 en el hombre de moda en el cine fantástico americano de bajo presupuesto gracias a los guiones de los últimos éxitos de la factoría del gran Roger Corman: Piraña (dirigida por Joe Dante, 1978) y La Bestia bajo el Asfalto (Lewis Teague, 1980) eran hasta el momento sus logros mas notables como guionista, aunque paralelamente se había revelado como un director independiente de enorme valía con el drama Return of the Secaucus 7 (1979), un éxito de crítica que fue el primer paso de una interesante carrera como cineasta Indie que continúa hasta la actualidad. Sayles- cuya historia de Piraña no era más que una variante de la magistral Tiburón, el primer éxito de Spielberg- aceptó el encargo a mediados de 1980. Una primera modificación fue cambiar el título a Night Sikies ya que Watch the Skies, frase que se pronuncia en el clásico de la ci-fi El Enigma del Otro Mundo (1951), estaba bajo control de copyright. Spielberg, pese a todo, aún estaba ansioso por rodar un drama familiar autobiográfico y los recuerdos de su amigo extraterrestre imaginario tarde o temprano iban a converger con aquella historia de alienígenas invasores, por lo que consideró seriamente en que el filme lo dirigiría finalmente otro director, con Tobe Hopper (La Matanza de Texas, 1974) como opción preferente.      

John Sayles
Sayles desarrolló el argumento de Spielberg modificándolo sensiblemente e inspirándose en Perros de Paja de Sam Peckimpah y en el western Drums Along the Mohawk (1939) de John Ford pero respetando la inspiración en el caso real que tomó el propio Spielberg. El guión de Night Skies, que nunca se convirtió en película, no se ha publicado jamás pero varias copias han caído durante en años en manos de críticos, cineastas y productores y hoy en día se conoce todo su contenido. La historia se desarrolla en un pequeño pueblo rural del oeste de EEUU en donde se encuentra la granja en la que vive la familia protagonista y en donde han aparecido  varias reses y ganado muertos con extrañas mutilaciones, además de avistarse unas luces por parte de algunos vecinos. Desde el comienzo del guión se sabe que el causante de estas muertes es una criatura monstruosa de la que solo se ve su mano con un dedo retráctil y huesudo con el que mata a los animales de granja mediante el mero contacto, presumiblemente por la noche.  Ed, el padre cincuentón de la familia, teme que esas extrañas muertes lleguen también a su ganado al tiempo que trata de mantener a una familia mas bien disfuncional: Ruth, una madre ultrarreligiosa y obsesiva; Watt, un hijo mayor veinteañero que se siente ninguneado y que quiere unirse al ejército; Tess, la hija adolescente que aspira a convertirse en pianista pero que no pudo aceptar una beca para cuidar a su pequeño hermano autista, Jaybird, incapaz de hablar e ignorado por su padre; y finalmente una abuela que sirve de elemento cómico de la historia.  Tras establecer cada miembro de la disfuncional familia sus respectivas hipótesis sobre los orígenes de las mutilaciones del ganado (Ed cree que es un chantaje del gobierno y Watt es el primero que piensa que eso ha podido ser obra de ocupantes de platillos volantes), se produce el primer encuentro extraño un miembro de la familia cuando Watt percibe que una extraña nube solitaria le persigue al anochecer y su coche se para repentinamente. Más tarde, Tess, su novio y el sheriff del pueblo son testigos de unas luces que brillan cerca de unos restos de animal violentamente muerto. También el pequeño Jaybird ve unas luces cerca de la casa mientras su familia, consternada ante los extraños acontecimientos, cena inadvertidamente sin saber que esa misma noche serán testigos de algo espeluznante (y aquí es cuando comienzan los acontecimientos más claramente inspirados en el   encuentro Kelly-Hopkinsville)      

A continuación de esto, las cinco criaturas extraterrestres causantes de las muertes de los animales hacen acto de presencia al cien por cien, descritas como seres pequeños “similares a duendes” con poderes como levitación, facultad de paredes y techos, telepatía y telequinesis. No parece especificarse mucho sobre el aspecto de los seres, salvo que todos tenían largos dedos retráctiles, pero según parece fueron imaginados con diferencias físicas entres los cinco. El guión otorgó nombres propios a los aliens (llamados colectivamente en el libreto… ¡E,Ts!): Skar, su malvado líder con cara similar a un insecto y una luz en su dedo índice con al que mataba a los animales,  Hoodoo y Klud los peligrosos colaboradores de Skar, Squirt, que sirve como elemento cómico, y Budee, la excepción en forma de un extraterrestre más bondadoso que no tardará en amistarse con Jaybird. La historia de E.T. ya estaba gestándose.

Los “E.T.s”, tras ejecutar las vacas y gallinas del establo, se dirigen a las inmediaciones casa y comienzan el hostigamiento a la familia de granjeros golpeando ventanas y puertas y después tres de ellos entran en el comedor donde les tratan de acorralar. Ed les dispara con su rifle pero las criaturas parecen inmunes. El bondadoso Budee en cambio permanece en la habitación de Jaybird dibujándole un mapa de estrellas y signos misteriosos (Jaybird solo se comunica mediante formas geométricas dibujadas). Parece que entre los dos comienza a establecerse un vínculo de amistad, pero Buddee huye cuando Tess entra en el cuarto y grita al ver a la criatura. Los E.Ts huyen justo cuando llega el sheriff, que ha acudido alertado por los disparos. Este es testigo de los desmanes originados por los alienígenas pero no queda ni rastro de ellos. Ed pide al sheriff que pese a todo no diga a nadie lo que el y su familia han visto esa noche. Poco después de marcharse el agente, los seres vuelven a la casa espiando cada uno de ellos a los diferentes miembros de la familia. Mientras la abuela advierte la presencia del extraterrestre Squirt en la cocina estableciéndose una cómica lucha entre ellos dos, Ed y Watt sorprenden a los malignos Skar y  Klud en el establo, quienes utilizan su telequinesia para  hacer “revivir” a un caballo mutilado y propinar una coz a Ed. Tess y Jaybird consiguen huir cuando Skar irrumpe en la habitación del niño pero no pueden ir muy lejos: la familia se encuentra de nuevo acorralada en su casa por los E.Ts y cualquier intento de huida es abortado por los poderes psíquicos de los seres. Jaybird, sin embargo, consigue salir de la casa atraído por las luces de las pequeñas naves espaciales que entre tanto habían vuelto a aparecer en las inmediaciones de la vivienda-granja. Skar le lleva a un lugar para diseccionarlo como a los animales de la granja, pero Buddee se interpone originando una pelea entre los dos extraterrestres.    
Ovnis en Cape Town, USA (foto real)
El resto de la familia mientras tanto lucha contra los otros tres extraterrestres, que han activado el tractor destrozando las paredes de la casa. Tess, por su parte, trata de hacer volver a Jaybird tocando en el piano su melodía favorita. Utilizando todos sus poderes, los E.Ts comienzan a aniquilar la vivienda y parecen dispuestos a matar a sus ocupantes cuando una nueva y más grande nave espacial llega justo en el momento en que Jaybird regresa. Los cinco E.T.s huyen y de la nave en forma de platillo emerge un enorme alienígena de forma estilizada y alargada (descrito en el guión como “con forma de ciprés”) que se comunica mediante la voz de Jaybird al ponerle la mano en la cabeza. El alien asegura a la familia que hay muchas razas en el universo, algunas que se creen con el derecho de “coger lo que quieren de otros mundos”. Promete que en lo sucesivo no se verán en problemas similares a los vividos últimamente y dicho esto otorga a Jaybird fugazmente el don del habla, que el niño aprovecha para decir a su familia que les quiere mucho. Tras esto, el extraterrestre se va en su nave. Al día siguiente, la familia trata de reconstruir la casa y rehacer sus vidas, con Ed más volcado en Jaybird que antes. Las últimas escenas muestran a  herido y maltrecho Buddee en un bosque de la tierra, abandonado por sus compañeros.

Spielberg dio el visto bueno al guión de John Sayles encantado con los cambios introducidos, especialmente lo tocante al extraterrestre bondadoso, que le recordaba al extraterrestre imaginario que creó en su infancia. El hecho de que tras el despiporre de acción que iba a suponer En Busca del Arca Perdida Spielberg prefiriese dirigir un filme más tranquilo al estilo de un melodrama intimista originó que perdiese definitivamente interés en dirigir Night Skies, por lo que sería una película dirigida por otro realizador. No obstante, la producción de NS siguió adelante y aún sin elegir director, a finales de 1980 Spielberg encargó al artista de maquillaje y creación de criaturas Rick Baker (Binghamton, 1950) el diseño y ejecución de los muñecos que iban a representar a los “E.Ts”. Baker se había ganado una enorme reputación como el mejor maquillador artístico cinematográfico hasta la fecha y como uno de los mas brillantes técnicos de efectos especiales del momento gracias a sus interesantes trabajos con prótesis corporales y muñecos-marioneta, como demostró con el bebé asesino con colmillos de Estoy Vivo (1974), el traje del gorila en el remake de King Kong (1976) (diseñado junto con Carlo Rambaldi) o la caracterización del hombre “deshaciéndose” expuesto a la radioactividad en Viscosidad (1977). Baker estaba trabajando con John Landis en aquellos días en el diseño de los efectos especiales de maquillaje de la película que le proporcionará su primer Oscar: Un hombre Lobo Americano en Londres (1981). El artista, que admiraba la obra de Spielberg, aceptó con entusiasmo la creación de los cinco extraterrestres.   

Rick Baker
En el rodaje de En Busca...  Spielberg cada vez se reafirmaba más en la necesidad de rodar un próximo filme más reposado, melodramático y espiritual al estilo de Encuentros en la Tercera Fase  en lugar de una película de acción, sobre todo cuando Night Skies iba a ser dirigida por otro director (ya bien Tobe Hooper o incluso el propio John Sayles). Rick Baker, mientras Steven Spielberg se encontraba rodando en Túnez, estuvo trabajando en los extraterrestres de NS y llegó a construir un modelo de Skar el líder de los alienígenas cuyos movimientos animatrónicos filmó en un video que envió a Túnez a Spielberg y su socia la productora Kathleeen Kennedy, a quienes les encantó el monstruo de latex. No existe en la actualidad ninguna imagen del muñeco en cuestión como tampoco parece ser que se conserva el prototipo que jamás fue utilizado. Spielberg ya tenía el guión de NS en el set del rodaje de la primera entrega de la serie Indiana Jones y un día se le ocurrió leérselo a Melissa Mathison, la novia (y futura esposa) de Harrison Ford y reputada joven guionista (El Corcel Negro, 1979). La escritora se conmovió e incluso lloró con la parte de la historia en la que un extraterrestre “tierno, dulce y bondadoso” se amista con un niño proveniente de un hogar desestructurado. A Spielberg se le encendió la bombilla y pensó que eso era lo que quería dirigir, un filme tierno y familiar que le recordara a su infancia aprovechando una sugerente idea dentro del género de la ciencia-ficción: un extraterrestre bondadoso perdido en la tierra que encuentra protección en un niño al que también protege al mismo tiempo. A principios de 1981, terminado el rodaje de En Busca Spielberg encargó a Melissa Mathison el guión de una nueva película bajo al premisa argumental antes descrita, descartando entonces rodar NS. Esto no le gustó demasiado a John Sayles como tampoco a Rick Baker, que se había gastado 700.000 dólares en la fabricación del muñeco animatronic del extraterrestre -que no se iba a utilizar ya que Spielberg deseaba otro tipo de alienígena para el nuevo proyecto- y en otros diseños. Aunque el director contaba con Baker para este nuevo filme, el creador de maquillaje y efectos especiales mostró su enojo con Spielberg y se descolgó del proyecto, momento en el que Spielberg contacto con Carlo Rambaldi, “padre” de los extraterrestres de ETF y creador del muñeco de E.T.

Primera y última página del guión de NS por J.Sayles

Mathison tituló a su guión inicialmente E.T and Me (E.T. y Yo) y como se puede apreciar, incluso en su versión final contiene bastantes elementos de la historia de NS: un extraterrestre bondadoso que inicia una amistad con un niño en un hogar con problemas (en este caso con el padre ausente, como ocurrió en la infancia de Spielberg) creando un vínculo casi vital, dedos alienígenas brillantes, poderes psíquicos y telepáticos del extraterrestre, familiares del niño escépticos ante la nueva extraña visita…y la utilización del nombre E.T (si se tiene por cierto que Sayles usó ese término en su guión) Una historia mucho más familiar y apta para el público infantil sin los elementos terroríficos de NS. A decir verdad y comparando el guión de E.T con el de NS, el de Mathison- salvando las diferencias de base de género cinematográfico en cuanto uno era un melodrama y el otro una película de terror y suspense- es mucho mas coherente y consistente que el de Sayles, que era más bien propio de un filme para adultos con multitud de escenas violentas (disparos por doquier), desagradables (las mutilaciones y disecciones a animales), desnudos del personaje de Tess e incluso escenas de sexo: NS fluctúa entre el drama, el terror, la acción y la comedia de una manera un tanto anárquica y el potencial dramático del personaje del niño autista Jaybird  especialmente en lo relativo a la relación con su hermana (que le protege) y con su padre (que le ignora por su discapacidad) parece insuficientemente planteada. El resto de personajes tampoco parecen estar excesivamente trabajados (el fervor religioso de la madre, que ve a los alienígenas como demonios, tiene una sensación de deja vu de otras historias) en esa versión aparentemente definitiva del guión en donde hay también bastantes agujeros especialmente en lo tocante a los E.Ts. De no haber sido dirigida por Spielberg – como había sido la decisión definitiva- es muy posible que NS no hubiese sido una película especialmente memorable.     


Volviendo a E.T, Columbia Pictures no parecía entusiasmada con el importante cambio en el proyecto de la tan deseada nueva película de extraterrestres de Spielberg y decidió no apoyarlo. La compañía MCA finalmente compró el proyecto a Columbia gracias a al amistad de su presidente Sid Sheinberg con Spielberg. El resto, ya es historia: E.T the Extra-Terrestrial, estrenada en EEUU en verano de 1982, fue la película mas taquillera de 1982 y hasta ese momento la película más taquillera de la historia, convirtiéndose en todo un fenómeno social. La sombra del guión de Night Skies además de en esta película estará presente en otras posteriores producidas por Spielberg en su compañía Amblin Entreitenement a lo largo de los 80, lo que indica que el libreto fue bastante conocido tanto dentro como fuera del círculo de Spielberg o Sayles a pesar de no ser publicado: Poltergreist (1982) dirigida precisamente por Tobe Hopper (y por Spielberg) en donde unas fuerzas maléficas acosan a una familia en su entorno hogareño; Gremlins (1984) con unos seres malvados y catastróficos excepto uno tierno y amistoso; Nuestros Maravillosos Aliados (1988) que volvía a narrar la llegada a la tierra de unos seres extraterrestres dispuestos a ayudar a los humanos. Ya fuera de las producciones Spielberg, la impronta del guión de NS se puede apreciar en filmes como Critters (pastiche del tema de Gremlins) o Sings de M. Night Shyalaman. John Sayles, en un evidente acto de reafirmación también tocó el tema del contacto humanos-extraterrestre en su curiosa The Brother from Another Planet (Hermano de Otro Planeta) (1984) en donde un extraterrestre esclavo con apariencia de joven humano de raza negra y poderes sobrenaturales llega a Nueva York. 

Night Skies no se llegó a rodar, pero sin el guión que John Sayles escribió a principios de los 80 tal vez E.T nunca hubiese existido ni tampoco Gremlins, Poltergreist u otros filmes. El hecho de si la cancelación del proyecto de Night Skies llevó al rodaje de E.T El Extraterrestre es algo que no obstante se puede poner en duda ya que la idea del extraterrestre amigo en realidad ya existía en la cabeza de Steven Spielberg desde bastante tiempo atrás del proyecto,como todo seguidor del director neoyorquino conoce, pero aún resulta más interesante para los cinéfilos la conjetura de si Night Skies, de haberse rodado en lugar de E.T (dirigida o solo producida por Spielberg) hubiese sido una película tan significativa e influyente como la a menudo considerada obra maestra de Spielberg. Posiblemente no lo hubiese sido, por lo comentado antes, y en ese sentido podemos estar agradecidos a aquel repentino cambio de opinión de Steven Spielberg a principios de 1981 que dio como fruto uno de los mejores filmes de los últimos 40 años. Desde entonces, se puede avistar cualquier cosa mirando los cielos nocturnos.     

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